Propuesta de AI Middle Way Coalition • www.middleway.ai

El fin del colonialismo de datos

Todavía hay tiempo para un tercer camino en la gobernanza de la IA, entre los dos extremos de China y Estados Unidos

Está en marcha una tercera ola de colonialismo. A diferencia de la primera, que se apoderó de la tierra y del trabajo, o de la segunda, que extrajo la riqueza mineral mediante la dependencia económica estructural, esta tercera ola es invisible, consentida y potencialmente irreversible. No coloniza territorios sino datos: los patrones de conducta, los flujos de atención, las respuestas emocionales y las transacciones económicas de más de cuatro mil millones de personas del Sur Global.

Los extractores ya no son los imperios europeos. De un lado está Meta, cuya familia de aplicaciones —Facebook, Instagram, WhatsApp— alcanza una media de 3.580 millones de usuarios activos diarios, la inmensa mayoría de ellos en el Sur Global. Del otro está el ecosistema de TikTok, propiedad de ByteDance, que ha crecido hasta unos 1.670 millones de usuarios activos mensuales en todo el mundo, con América Latina como motor de su expansión más veloz. Ambos operan con una lógica extractiva idéntica. Ambos drenan valor del Sur Global y devuelven muy poco. Y ambos, si nadie los frena, consolidarán una dependencia digital más completa que cualquiera de las que produjo la era colonial.

Esto no es una teoría de la conspiración. Es el modelo de negocio.

La mecánica de la extracción

Para calibrar la escala real del colonialismo de datos basta con mirar a un solo país: Indonesia. Sus 112 millones de usuarios de WhatsApp lo convierten en uno de los mayores mercados de Meta en el mundo. La plataforma se ha vuelto infraestructura esencial: las familias la usan para mantener los lazos sociales a lo largo del inmenso archipiélago; las pequeñas empresas coordinan sus cadenas de suministro; los partidos políticos organizan sus campañas. Meta no cobra a los usuarios por este servicio. Lo que hace es monetizar los datos de conducta que generan esas interacciones. Solo la publicidad de clic a WhatsApp generará previsiblemente unos 10.000 millones de dólares de ingresos en 2026, lo que la convierte en el formato publicitario de mayor crecimiento de Meta.

El patrón colonial es inconfundible. Los datos se generan en Indonesia, India, Brasil, México y Tailandia. Se procesan en servidores de Estados Unidos. Los ingresos publicitarios fluyen hacia Menlo Park, California, y enriquecen a accionistas mayoritariamente estadounidenses. El ingreso medio por usuario de Meta en la región de Asia-Pacífico ronda los 0,21 dólares, frente a los 0,72 dólares de Australia y Oceanía. Los usuarios del Sur Global generan menos ingresos directos per cápita, pero en conjunto producen la masa de datos de conducta que entrena los modelos de IA de Meta, los cuales a su vez generan ingresos premium en los mercados ricos.

El Sur Global subvenciona el desarrollo de la IA que sirve al Norte Global.

La extracción de TikTok es igual de agresiva: cambia la forma, no el fondo. Indonesia es su segundo mercado del mundo. Los usuarios indonesios pasan más horas al mes en la plataforma que los de cualquier país occidental. El algoritmo de TikTok moldea el gusto, las aspiraciones, la opinión política y la autoimagen de una población en la que más de la mitad tiene menos de treinta años. La política de privacidad que la plataforma actualizó en 2026 amplió su recopilación de datos para incluir información personal sensible: origen racial o étnico, creencias religiosas, diagnósticos de salud, orientación sexual y situación de ciudadanía. Para cientos de millones de usuarios en países donde las leyes de protección de datos son débiles y su aplicación es mínima, el aparato extractivo de TikTok funciona prácticamente sin límite alguno.

La simetría es justamente la clave. Una adolescente indonesia que pasa cuatro horas diarias en TikTok genera datos de atención que entrenan algoritmos en Silicon Valley. Un pequeño empresario tailandés que usa WhatsApp Business genera datos de transacciones que enriquecen los modelos de IA de Meta. Una vendedora mexicana de comida callejera que publica a diario en Instagram genera contenido que impulsa las métricas de interacción. En todos los casos, el valor fluye hacia fuera. El Sur Global produce la materia prima —los datos— y recibe a cambio un servicio «gratuito» que profundiza su dependencia de una infraestructura controlada desde el extranjero. Esto es colonialismo sin banderas, sin ejércitos y sin tratados. Es colonialismo por consentimiento, operando a la velocidad de la luz.

La trampa del ingreso medio y el bloqueo de la IA

Lo que está en juego va mucho más allá de los ingresos publicitarios. El Informe sobre el Desarrollo Mundial 2024 del Banco Mundial identificó una crisis que afecta a más de 100 países y a unos seis mil millones de personas. Desde 1970, la renta per cápita mediana de los países de ingreso medio nunca ha superado el 10 por ciento del nivel estadounidense. Estas naciones han dejado atrás la pobreza extrema, pero siguen sin poder generar la innovación y la capacidad institucional que hacen falta para competir con las economías avanzadas.

La era de la IA cortocircuita la escalera tradicional del desarrollo. Los países que no desarrollen capacidad soberana en IA en los próximos tres años descubrirán que la infraestructura del procesamiento de datos, de la toma de decisiones algorítmica y del comercio digital ha quedado capturada de forma permanente por plataformas extranjeras. Para 2028 —o antes— la arquitectura fundacional de la economía de la IA estará fijada. Los centros de datos, los sistemas de computación en la nube y las cadenas de entrenamiento de IA ya estarán construidos y serán imposibles de sustituir. Las naciones que para entonces no hayan establecido una capacidad soberana se encontrarán dependiendo para siempre de una infraestructura controlada desde el extranjero, igual que las naciones que no desarrollaron capacidad manufacturera propia durante la revolución industrial quedaron relegadas al papel de exportadoras de materias primas.

La experiencia de Indonesia es ilustrativa. Su Ley de Protección de Datos Personales de 2022 obligó a Amazon Web Services a abrir un centro de datos en Yakarta. Pero los requisitos de residencia de datos, por sí solos, no corrigen la asimetría de fondo. Los datos pueden residir en Yakarta, pero los algoritmos que los procesan, los modelos de negocio que los monetizan y los accionistas que se lucran con ellos siguen en Menlo Park. La residencia de datos sin soberanía de datos es el equivalente digital de exigir a una compañía minera colonial que procese el mineral en el propio país mientras envía el producto refinado de vuelta a la metrópoli.

La fragmentación como palanca

El análisis convencional trata la fragmentación de la gobernanza de la IA en el Sur Global como una debilidad. En realidad es un activo estratégico.

En decenas de países en desarrollo, la gobernanza de la IA está genuinamente disputada entre la influencia estadounidense y la china. El marco de Tailandia refleja la tradicional «diplomacia de bambú» del país, que se inclina hacia la gran potencia que ofrezca las condiciones más ventajosas. El enfoque de Indonesia está moldeado por la inversión china en infraestructura a través de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, junto al dominio tecnológico estadounidense en las plataformas de consumo. La cercanía de México con Estados Unidos lo empuja hacia las normas de Silicon Valley, pero Huawei y Xiaomi tienen una penetración de mercado profunda. Ninguna superpotencia ha capturado por completo a ninguno de estos países.

Ninguna superpotencia ha capturado por completo a ninguno de estos países. Conservan una capacidad de acción real —y una palanca real.

Esto significa que estos países pueden jugar con Estados Unidos frente a China: amenazar con adoptar infraestructura de IA china si Washington insiste en condiciones desfavorables, y amenazar con abrazar las plataformas estadounidenses si Pekín presiona con demasiada agresividad. Es exactamente esa palanca la que una coalición coordinada está diseñada para aprovechar. Cuando un grupo de naciones que representa a 400 millones de personas —Tailandia, Indonesia y México en una fase inicial— negocia de forma colectiva, ni Washington ni Pekín pueden permitirse ignorarlo. Cuando en una segunda fase se sumen India, Brasil y Sudáfrica, el Sur Global tendrá un poder de mercado comparable al de la Unión Europea.

No se trata de una palanca hipotética. Refleja exactamente la dinámica que produjo la Conferencia de Bandung en 1955, cuando las naciones recién descolonizadas de Asia y África declararon su independencia de ambos bloques de la Guerra Fría. El Camino Intermedio de la IA actualiza esa lógica para el siglo XXI, con una diferencia decisiva: a diferencia del Movimiento de Países No Alineados, que se quedó en lo aspiracional, una coalición por la soberanía de datos crea estructuras institucionales vinculantes, controla los datos y el acceso a mercados que ambas superpotencias necesitan, y opera con una fecha límite firme en 2028, antes de que el bloqueo se vuelva permanente.

El mercado sin capturar

También hay un argumento económico en positivo, no solo defensivo. La oportunidad económica más trascendente del mundo actual son los 2.100 millones de personas de la clase media baja del Sur Global que ganan entre 3.000 y 12.000 dólares al año en paridad de poder adquisitivo. Son los taxistas de Bangkok, los vendedores de tacos de Ciudad de México, los vendedores de batik de Yogyakarta, las mujeres de los mercados de Lima. Operan en la economía informal, que en los países del Sur Global supone entre el 30 y el 60 por ciento del PIB y da empleo a la mayoría de la población activa.

El mercado mundial de las microfinanzas se valoró en unos 235.000 millones de dólares en 2024 y se prevé que alcance los 523.000 millones en 2032. La brecha de financiación del microcrédito y de las pequeñas y medianas empresas en las economías en desarrollo se estima en 5,2 billones de dólares. Y, sin embargo, todo ese sector sigue prácticamente intacto para la IA. Ni las plataformas de IA estadounidenses ni las chinas lo han capturado, y ninguna está especialmente bien situada para hacerlo, dado el profundo conocimiento local que exige y lo mal que encajan, estructuralmente, los modelos de negocio basados en la vigilancia con poblaciones que tienen todos los motivos para desconfiar de la extracción extranjera de datos.

La formalización cooperativa asistida por IA ofrece algo radicalmente distinto de lo que brinda cualquiera de las dos superpotencias. En lugar de obligar a los negocios informales a atravesar burocracias laberínticas —un proceso que en la mayoría de los países del Sur Global implica decenas de trámites, meses de espera y sobornos considerables—, las plataformas impulsadas por IA permitirían a los trabajadores informales formalizarse de manera gradual y orgánica. Una aplicación de IA podría ayudar a una vendedora de tacos a llevar el registro de sus ventas, gestionar su inventario, calcular sus ganancias, presentar declaraciones fiscales simplificadas y acceder al crédito formal, todo desde el teléfono que ya tiene. A medida que se formaliza, entra en la base fiscal, obtiene acceso a servicios financieros formales con tipos de interés más bajos y construye un historial crediticio que le permite crecer. Pasa de la economía informal a la formal no por coerción ni por vigilancia, sino gracias a herramientas que hacen que formalizarse le convenga.

Esto no es IA para la élite. Es IA diseñada por y para las personas que hasta ahora han sido la materia prima de las ambiciones ajenas.

El modelo chino de crédito social asistido por IA —que vigila conductas, puntúa a los ciudadanos y castiga la disidencia— es la antítesis de esta visión. También lo es el modelo estadounidense de publicidad algorítmica, que emplea la elaboración de perfiles de conducta para manipular la atención. Una coalición por la soberanía de datos ofrece una tercera opción: una formalización cooperativa que amplía la base fiscal, habilita la participación económica formal y protege la dignidad individual, sin vigilancia.

Lo que está en juego en el plano geopolítico

La relación entre el colonialismo de datos y la seguridad global está infravalorada en el debate político dominante. La arquitectura actual de la competencia entre Estados Unidos y China en el Indopacífico es, en su base, una competencia por quién controla la infraestructura física y digital de la economía de los datos. El enfrentamiento por el 5G, en el que Estados Unidos presionó a sus aliados para excluir a Huawei, fue en el fondo una pugna por el control de la capa de datos.

Cuando los países de ingreso medio cuentan con capacidad soberana en IA, dejan de ser trofeos que ganar en una competencia entre superpotencias. Pasan a ser actores independientes, capaces de mantener relaciones tanto con Estados Unidos como con China sin quedar capturados por ninguno de los dos. Las naciones con infraestructura digital soberana no necesitan que las «proteja» el ejército de ninguna superpotencia. Eso reduce la presión hacia la lógica de suma cero tanto en Washington como en Pekín, y reduce los motores estructurales de la escalada militar que, sin freno, amenazan con un conflicto que empequeñecería el daño de cualquier extracción de datos.

Una coalición de este tipo tiene un hogar institucional natural: el Grupo de Trabajo sobre Economía Digital del G20, el único foro que reúne a la vez a Estados Unidos y a China junto a las grandes naciones de ingreso medio. Ningún otro organismo multilateral ofrece la misma combinación de alcance y mandato. La presidencia británica del G20 en 2025–2026, con su énfasis declarado en la resiliencia económica global, abre una ventana que no volverá a repetirse.

Lo que debe ocurrir antes de 2028

Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic y una de las voces más lúcidas en gobernanza de la IA, ha sostenido hace poco que el reto central de la era de la IA es asegurar que sean los valores democráticos, y no los autoritarios, los que moldeen el desarrollo de la tecnología. Tiene razón, pero su marco, como casi todo el pensamiento occidental sobre gobernanza de la IA, trata al Sur Global sobre todo como receptor pasivo de decisiones que se toman en otra parte. Los cuatro mil millones de personas del mundo en desarrollo no son una consideración secundaria en la gobernanza de la IA. Son su sujeto central.

Construir una coalición por la soberanía de datos exigirá tres cosas. Primero, la filantropía debe tomar la delantera. Las comunidades a las que la coalición quiere servir son precisamente aquellas que el capital riesgo ha considerado insuficientemente rentables. La Fundación Ford, Omidyar Network y la Fundación McGovern tienen misiones programáticas —gobernanza democrática, derechos digitales, inclusión económica— que una coalición por la soberanía de datos impulsa de forma directa. La inversión filantrópica necesaria es modesta en relación con el retorno potencial, medido no en términos financieros sino civilizatorios.

Segundo, la coalición debe estar anclada en las tradiciones filosóficas de las comunidades a las que sirve. El Reglamento de IA de la UE, con toda su sofisticación, se asienta en una tradición liberal europea que privilegia la autonomía individual y la eficiencia del mercado. La filosofía budista en Tailandia y Myanmar, el Pancasila en Indonesia y las ricas tradiciones indígenas de México y Perú ofrecen para la gobernanza de la IA recursos intelectuales sustantivos de los que carecen los marcos occidentales: recursos que se toman en serio la relación entre conciencia e inteligencia y que se resisten a reducir a los seres humanos a puntos de datos.

Tercero, la coalición debe moverse con urgencia. Para 2028, la infraestructura fundacional de la economía de la IA estará fijada. La ventana no está a años de distancia. Es ahora.

El colonialismo de datos no es inevitable. Es una elección: la toman las plataformas, la habilitan las políticas públicas y la sostiene la ausencia de alternativas.

Transformar a dos mil millones de personas, de la informalidad invisible a una participación económica formal y digna, sería el mayor logro en materia de desarrollo desde la descolonización. La cuestión es si la voluntad política para construir la coalición podrá reunirse antes de que la ventana se cierre.

Hasta hoy, el Camino Intermedio de la IA es la única alternativa de ese tipo. La cuestión es si sabremos construirlo a tiempo.

Craig Warren Smith es fundador y presidente del Digital Divide Institute y codirige la AI Middle Way Coalition. Ha ocupado cargos en la Harvard Kennedy School, el MIT Media Lab, la Universidad de Chulalongkorn y la Universidad de Pekín. Soraj Hongladarom es antiguo profesor de Filosofía en la Universidad de Chulalongkorn y autor de The Ethics of AI and Robotics: A Buddhist Viewpoint (Lexington Books, 2020). Ambos desarrollan su trabajo desde www.middleway.ai.

Comentario

Un comentario sobre el Camino Intermedio de la IA

Soraj Hongladarom

Profesor de Filosofía, Universidad de Chulalongkorn, Bangkok · Copresidente, AI Middle Way Coalition

El texto de Craig Smith detalla un enfoque alternativo de la gobernanza de la IA, basado en la enseñanza budista del Camino Intermedio. En esencia, significa no inclinarse por ningún extremo, sino buscar cómo mantener el rumbo entre ellos para evitar resultados desfavorables. Una metáfora que dio el Buda es la de un tronco que flota en un río. El tronco que se acerca demasiado a las orillas corre el riesgo de encallar; solo el que flota en mitad del río logra llegar. Es una metáfora reveladora para la práctica espiritual. Para «llegar», el objetivo no es ni desear alcanzar el destino ni desear no llegar a ninguna parte. Al contrario: uno renuncia a todo pensamiento de obtener o no obtener y se concentra en el asunto presente. En pocas palabras, lo que Craig y yo proponemos con el Camino Intermedio de la IA es exactamente eso mismo. El enfoque no favorece ni un exceso ni un defecto de regulación. Puede sonar demasiado simple, pero encierra una verdad profunda. Al no apegarnos a ninguno de los dos lados, quedamos libres para centrarnos en lo que de verdad importa: averiguar cómo un modelo de gobernanza de la IA puede beneficiar del mejor modo posible a la gente del Sur Global. También hay que tener presente que el Camino Intermedio budista es solo una etiqueta; la misma idea puede encontrarse en otras tradiciones espirituales. El Buda nunca afirma que las enseñanzas que ofrece sean suyas; dice, más bien, que se limita a descubrirlas y que, al encontrarlas útiles, las enseña a quien quiera escucharlas.

El modelo del Camino Intermedio de la IA encaja además a la perfección con mi investigación sobre los aspectos éticos de la filosofía budista, en particular en lo que respecta a la IA. En trabajos anteriores he propuesto la noción de Iluminación de las Máquinas. En esencia, significa que los sistemas de IA pueden llegar a un estado en el que sean plenamente éticos—desinteresados y siempre atentos al cuidado de los demás. Puede que eso quede muy lejos en el futuro, pero la noción sirve ya como ideal, como señal que nos indica hacia dónde ir a la hora de desarrollar una IA verdaderamente ética. El modelo del Camino Intermedio es lo que podemos hacer ahora mismo para que esa visión llegue a hacerse realidad más adelante.

En este mundo que cambia a toda velocidad, buscar el modelo adecuado de gobernanza de la IA es indispensable. Nadie niega que la IA sea profundamente poderosa y transformadora. Pero su uso hay que manejarlo con cuidado. Y el modelo de gobernanza correcto, uno que sea apropiado para las tradiciones y las creencias de las culturas del Sur Global y a la vez eficaz, contribuiría enormemente a garantizar que el poder de la IA se traduzca en beneficios tangibles para la gente de la región. Podemos confiar sin duda en que los pueblos del Sur Global lleguen a tener un modelo que puedan llamar de verdad propio.

Soraj Hongladarom es profesor de Filosofía en la Universidad de Chulalongkorn, en Bangkok (Tailandia), y copresidente de la AI Middle Way Coalition. Su investigación se centra en las implicaciones éticas y sociales de la tecnología de la información, la inteligencia artificial y la bioética, con especial atención al modo en que la filosofía budista alimenta la gobernanza contemporánea de la tecnología. Es autor de The Ethics of AI and Robotics: A Buddhist Viewpoint (Lexington Books, 2020).

Notas

[1] Meta Platforms, Inc., informe de resultados del cuarto trimestre de 2025. Meta declaró 3.580 millones de personas activas diarias en su familia de aplicaciones. Véase también: Meta Investor Relations, «Family of Apps Daily Active People», cuarto trimestre de 2025.
[2] Meta, Free Basics (antes Internet.org), lanzado en 2013. Ofrece acceso sin cargo de datos a un conjunto limitado de sitios web, entre ellos Facebook, en más de 65 países. Para una crítica, véase: Global Voices, «Facebook’s Free Basics is not the Internet», 2016; y los análisis de la Electronic Frontier Foundation sobre las prácticas de tarifa cero.
[3] Adam Connell, «39 Top WhatsApp Statistics for 2025: Users, Revenue, and Growth», febrero de 2025. Las cifras de ingreso medio por usuario de Meta proceden de Investopedia y de los informes trimestrales de resultados de la empresa. Sobre la adopción de WhatsApp Business en Brasil, véase: TechCrunch, «WhatsApp Business Hits 200 Million Monthly Users», 2023.
[4] Proxidize Research, «TikTok Statistics 2025: Users, Trends & Analytics», diciembre de 2025. Se estiman 1.670 millones de usuarios activos mensuales de cara a 2026. Los datos de crecimiento en América Latina proceden de las proyecciones regionales de Statista y eMarketer.
[5] CBS News, «TikTok’s new privacy policy is sparking a backlash. Here’s what to know», enero de 2026. Véase también: The Huement, «The Great 2026 TikTok Meltdown», enero de 2026; y el análisis de la Electronic Frontier Foundation sobre las disposiciones ampliadas de recopilación de datos de TikTok.
[6] Banco Mundial, World Development Report 2024: The Middle-Income Trap (Washington D. C.: World Bank Group, 2024). El informe identifica 108 países atrapados en la categoría de ingreso medio desde 1970 y propone una «estrategia 3i» de inversión, infusión e innovación.
[7] Fortune Business Insights, «Microfinance Market Size, Share | Global Growth Report [2032]», 2025. Mercado valorado en 234.860 millones de dólares en 2024. Véase también: Mordor Intelligence, «Microfinance Market Analysis», 2025.
[8] BlueOrchard Finance, «Microfinance Outlook for 2025», febrero de 2025. La brecha de financiamiento de las mipymes se estima en 5,2 billones de dólares (IFC), y hasta 8–9 billones si se incluyen las empresas informales. Véase también: IFC, «MSME Finance Gap», 2017 (actualizado en 2023).
[9] Estimaciones de la OIT y datos del Banco Mundial sobre la economía informal. En América Latina, el sector informal concentra aproximadamente entre el 50 y el 60 por ciento del empleo en países como México, Perú y Colombia. Véase: OIT, «Women and Men in the Informal Economy: A Statistical Picture», 3.ª ed., 2018.
[10] Banco Mundial, página de presentación «Middle Income Countries», 2025. Los países de ingreso medio se definen para el ejercicio fiscal 2026 mediante el método Atlas, a partir del INB per cápita de 2024. Ingreso medio-bajo: de 1.146 a 4.515 dólares; ingreso medio-alto: de 4.516 a 14.005 dólares.
[11] Parlamento Europeo, Reglamento (UE) 2024/1689 (la Ley de IA), adoptado en junio de 2024. Para una crítica de su aplicabilidad al Sur Global, véase: Brookings Institution, «The EU AI Act: First Impressions»; y Access Now, «The EU AI Act: A Global South Perspective», 2024.
[12] Terry Winograd y Fernando Flores, Understanding Computers and Cognition: A New Foundation for Design (Norwood, Nueva Jersey: Ablex Publishing, 1986). Parte del concepto de autopoiesis de Humberto Maturana, de la fenomenología de Heidegger y de la hermenéutica de Gadamer.
[13] Nick Couldry y Ulises Mejias, The Costs of Connection: How Data is Colonizing Human Life and Appropriating It for Capitalism (Stanford: Stanford University Press, 2019). Véase también: Couldry y Mejias, «Data Colonialism: Rethinking Big Data's Relation to the Contemporary Subject», Television & New Media 20, n.º 4 (2019): 336–349.
[14] Craig Warren Smith, marco «Meaningful Broadband», adoptado como política pública nacional en Tailandia (2006) e Indonesia (2007). Véase: Digital Divide Institute, «From Connectivity to Meaningful Access», 2006.
[15] Soraj Hongladarom, The Ethics of AI and Robotics: A Buddhist Viewpoint (Lanham, Maryland: Lexington Books, 2020). Véase también: Hongladarom, «A Buddhist Perspective on Privacy», Ethics and Information Technology 18, n.º 2 (2016): 153–161.
[16] Milton Mueller, Internet Governance Project, «Embarrassing the Future: TikTok Decision Turns on Data Collection», enero de 2025. Véase también: Mueller, Will the Internet Fragment? (Cambridge: Polity, 2017).
[17] Homi Kharas e Indermit Gill, «The Middle-Income Trap Turns Ten», nota de política de la Brookings Institution, 2015. Formulada originalmente en Banco Mundial, An East Asian Renaissance (2007).
[18] Kenneth Boulding, The Image: Knowledge in Life and Society (Ann Arbor: University of Michigan Press, 1956). Véase también: Boulding, «General Systems Theory—The Skeleton of Science», Management Science 2, n.º 3 (1956): 197–208.
[19] Rome Call for AI Ethics (2020, actualizado en 2024), firmado por representantes de las religiones abrahámicas y por grandes empresas tecnológicas, entre ellas Microsoft e IBM. Véase: Pontificia Academia para la Vida, Ciudad del Vaticano, 2020.
[20] Shoshana Zuboff, The Age of Surveillance Capitalism: The Fight for a Human Future at the New Frontier of Power (Nueva York: PublicAffairs, 2019). Sobre la «extracción de excedente conductual», véanse en particular los capítulos 3 y 8.
[21] Hernando de Soto, The Mystery of Capital: Why Capitalism Triumphs in the West and Fails Everywhere Else (Nueva York: Basic Books, 2000). De Soto estimó el «capital muerto» del sector informal en 9,3 billones de dólares a escala mundial.
[22] Banco Mundial, «Digital Technologies for Agricultural and Rural Development», 2023. Véase también: FAO y UIT, «Status of Digital Agriculture», 2024; GSMA, «The Mobile Economy 2025».
[23] Instituto de IA Centrada en las Personas de Stanford (HAI), «Artificial Intelligence Index Report 2025». Cofundado por Fei-Fei Li y John Etchemendy en 2019.
[24] Dario Amodei, «Machines of Loving Grace: How AI Could Transform the World for the Better», octubre de 2024. Ensayo del director ejecutivo de Anthropic en el que reconoce el potencial de la IA para agravar la desigualdad, pero propone soluciones dentro de los marcos de mercado estadounidenses.
[25] Matt Sheehan, «China's AI Regulations and How They Get Made», Carnegie Endowment for International Peace, 2023. Véase también: Sheehan, «Playing the US-China Long Game» (de próxima publicación).
[26] Ministerio de Educación de Singapur, iniciativa SkillsFuture, en marcha desde 2015. Véase también: OCDE, «Education Policy in Singapore: A Success Story», 2011.
[27] Nadiem Makarim lanzó Merdeka Belajar («Libertad para aprender») el 11 de febrero de 2022. El sistema educativo de Indonesia comprende cerca de 300.000 escuelas y 60 millones de estudiantes.
[28] Harvard Business School, «Indonesia Education Reform: Merdeka Belajar», caso 325-060, 2024. Analiza los vínculos entre la reforma educativa y la salida de la trampa del ingreso medio.
[29] Humberto Maturana y Francisco Varela, Autopoiesis and Cognition: The Realization of the Living (Dordrecht: D. Reidel, 1980). Base para comprender los sistemas autoorganizados.
[30] Paulo Freire, Pedagogía del oprimido (Nueva York: Continuum, 1970). El concepto freireano de «concientización» (conciencia crítica) inspira el énfasis del Camino Intermedio de la IA en la toma de conciencia como requisito de la agencia.
[31] Meta Platforms, formulario 10-Q del tercer trimestre de 2025, SEC. Desglose de ingresos por región que muestra un ARPU de Asia-Pacífico muy por debajo de las cifras de América del Norte y Europa.
[32] Adquisición de WhatsApp por Facebook (hoy Meta), completada en octubre de 2014 por 19.000 millones de dólares. En su momento, la mayor compra de una empresa financiada con capital de riesgo de la historia.
[33] Meta, proyecciones de ingresos de los anuncios «Click-to-WhatsApp». Un informe de analistas de Goldman Sachs de septiembre de 2025 estimó el potencial de monetización de WhatsApp en más de 10.000 millones de dólares para 2028.
[34] Declaración conjunta de la CNIL (Francia), la Autoridad de Protección de Datos de Bélgica y la Autoriteit Persoonsgegevens de los Países Bajos sobre los datos de entrenamiento de la IA de Meta, junio de 2025. Meta suspendió después la recopilación de datos de entrenamiento de IA en la UE.
[35] Acuerdo de desinversión de ByteDance, enero de 2026. Oracle asume la infraestructura de datos en Estados Unidos; ByteDance queda reducida a accionista minoritario con el 19,9%. Véase: Reuters, «TikTok Ownership Restructuring», enero de 2026.
[36] Wall Street Journal, «TikTok's Algorithm: How It Knows What You Want», julio de 2025. Investigación sobre el nivel de detalle con que TikTok recopila datos de atención.
[37] DataReportal, «Digital 2025: Southeast Asia» (We Are Social/Hootsuite). Datos de penetración de TikTok y de tiempo de uso diario en Vietnam, Indonesia, Filipinas, Malasia y Tailandia.
[38] Homi Kharas, «The Unprecedented Expansion of the Global Middle Class», documento de trabajo n.º 100 del programa Global Economy & Development, Brookings Institution, 2017. Estimaciones actualizadas de la población de clase media baja en el Sur Global.
[39] Informe de impacto de Gojek, 2023. Documenta la formalización de unos dos millones de mototaxistas. Véase también: Lembaga Demografi FEB UI, «Gojek's Social-Economic Impact», 2019.
[40] Alianza Cooperativa Internacional, «World Cooperative Monitor 2024». Datos sobre modelos económicos cooperativos y estructuras de propiedad entre socios en países del Sur Global.
[41] Sobre el Camino Intermedio (Majjhima Patipada) en el budismo theravada, véase: Bhikkhu Bodhi, trad., The Middle Length Discourses of the Buddha (Majjhima Nikaya) (Boston: Wisdom Publications, 1995). El Dhammacakkappavattana Sutta define el Camino Intermedio como la renuncia a los extremos.
[42] La estrategia de IA de Brasil bajo la presidencia de Lula: MCTI, «Plan Brasileño de Inteligencia Artificial 2024-2028», con un compromiso de inversión de 4.000 millones de dólares. Véase también: Carnegie Endowment, «Brazil's AI Ambitions», 2024.
[43] AI Middle Way Coalition, estimaciones de población objetivo de la Fase Uno, elaboradas a partir de los datos demográficos del Banco Mundial para Tailandia (71 millones), Indonesia (277 millones), México (130 millones) y Perú (34 millones), con una segmentación de la clase media baja basada en datos de distribución del ingreso.
[44] Access Now, «The EU AI Act: A Framework for the World?», 2024. Análisis de la limitada aplicabilidad de la Ley de IA a las condiciones y prioridades económicas del Sur Global.
[45] UNCTAD, «Data Protection and Privacy Legislation Worldwide», 2024. Mapeo de los marcos de protección de datos en 194 países, que evidencia carencias importantes en la capacidad de aplicación en el Sur Global.
[46] Oxfam, «Inequality Inc.», enero de 2024. Informe que documenta que los cinco hombres más ricos del mundo han duplicado sus fortunas desde 2020, mientras que el 60% más pobre se ha empobrecido. Véase también: Bloomberg Billionaires Index.
[47] Kai-Fu Lee, AI Superpowers: China, Silicon Valley, and the New World Order (Boston: Houghton Mifflin Harcourt, 2018). Análisis de Lee sobre la concentración de riqueza impulsada por la IA y las dinámicas de «el ganador se lo lleva todo» en las economías de plataforma de IA.
[48] Departamento de Ciencia, Innovación y Tecnología del Reino Unido, «AI Safety Summit: The Bletchley Declaration», noviembre de 2023. Firmada por 28 países, entre ellos Estados Unidos, China y los Estados miembros de la UE.
[49] Los acuerdos bilaterales de Macron sobre IA con empresas estadounidenses y chinas, 2024. Las alianzas bilaterales de IA de la India bajo Modi, incluida la asociación con Nvidia y una colaboración selectiva con empresas chinas. Véase la cobertura del Financial Times.
[50] Sobre la originación dependiente (pratityasamutpada), véase: Nagarjuna, Mulamadhyamakakarika (Versos fundamentales del Camino Intermedio), c. 150 d. C. Traducción moderna: Jay Garfield, The Fundamental Wisdom of the Middle Way (Oxford: Oxford University Press, 1995).
[51] La jerarquía de complejidad de los sistemas de Boulding distingue nueve niveles, desde los marcos estáticos hasta los sistemas trascendentes. Véase: Boulding, «General Systems Theory—The Skeleton of Science», Management Science 2, n.º 3 (1956).
[52] AI Middle Way Coalition, «Governance Design Principles», documento de trabajo, 2026. Detalla mecanismos de supervisión comunitaria, contextualización cultural y retención del valor económico.
[53] El papa León XIV (Robert Francis Prevost), elegido en mayo de 2025. Nacido en Chicago en 1955, tiene doble nacionalidad estadounidense y peruana. Sacerdote agustino, fue obispo en Perú durante más de dos décadas. Véase el perfil biográfico de Vatican News.
[54] AI Middle Way Coalition, Declaración de Bangkok, firmada el 29 de abril de 2026 en la Universidad de Chulalongkorn, Bangkok, Tailandia.
[55] La Universidad de Chulalongkorn, fundada el 26 de marzo de 1917 por el rey Vajiravudh (Rama VI) como continuación de la agenda modernizadora del rey Chulalongkorn (Rama V) para preservar la soberanía tailandesa a través de la educación.
[56] Datos analíticos de Meta Business Suite. El papel de Instagram como infraestructura comercial en los mercados emergentes está documentado en: Euromonitor, «Social Commerce in Emerging Markets», 2024.
[57] Sobre las dinámicas de competencia en IA entre Estados Unidos y China, véase: Graham Allison, «Destined for War: Can America and China Escape Thucydides's Trap?» (Boston: Houghton Mifflin Harcourt, 2017). Análisis actualizado centrado en la IA: CSIS, «US-China Competition in AI», 2025.
[58] SIPRI, Military Expenditure Database 2025. El gasto militar mundial alcanzó los 2,7 billones de dólares en 2024, y Estados Unidos y China representaron aproximadamente el 50% del total.
[59] Inversiones en infraestructura digital de la Iniciativa de la Franja y la Ruta. Véase: Hillman, «The Digital Silk Road», CSIS, 2021; y AidData, «Banking on the Belt and Road», 2023.
[60] Sobre los modelos de IA que codifican supuestos del Norte, véase: Timnit Gebru et al., «On the Dangers of Stochastic Parrots: Can Language Models Be Too Big?», Actas de FAccT, 2021. Véase también: Abeba Birhane, «Algorithmic Injustice: A Relational Ethics Approach», 2021.
[61] Foundation Center / Candid, «Key Facts on US Foundations», 2024. Los activos totales de las fundaciones estadounidenses superan los 2 billones de dólares repartidos entre unas 120.000 fundaciones.
[62] Código de Rentas Internas de Estados Unidos, §4942, que obliga a las fundaciones privadas a destinar cada año al menos el 5% de sus activos netos de inversión a fines benéficos.
[63] [Nota final eliminada.]
[64] AI Middle Way Coalition, presupuesto de la Fase Uno: Tailandia 40%, Indonesia 35%, México 25%. Total aproximado de 750.000 dólares, incluidas las contribuciones previstas de las fundaciones Ford, Omidyar y Gates.
[65] Sobre el fracaso sistémico de la filantropía programática, véase: Anand Giridharadas, Winners Take All: The Elite Charade of Changing the World (Nueva York: Knopf, 2018). Véase también: Rob Reich, Just Giving: Why Philanthropy Is Failing Democracy (Princeton: Princeton University Press, 2018).
[66] Sobre el bloqueo tecnológico en la infraestructura de IA, véanse: el compromiso de Microsoft de 80.000 millones de dólares en infraestructura de IA (enero de 2025); la ampliación de las inversiones de Google en centros de datos; y la expansión de la infraestructura de IA de Amazon AWS.
[67] GSMA, «The Mobile Economy 2025». Datos de penetración de teléfonos inteligentes en el Sur Global y de conectividad móvil a internet, que muestran 4.600 millones de personas abonadas a internet móvil en todo el mundo.
[68] McKinsey Global Institute, «The Future of Work in Emerging Markets», 2024. Análisis de los riesgos de desplazamiento laboral que la IA supone para los trabajadores del sector informal en las economías en desarrollo.
[69] Actas del Grupo de Trabajo sobre Economía Digital del G20, 2024-2025. Énfasis de la presidencia sudafricana del G20 en la Infraestructura Pública Digital para el Sur Global.
[70] OMC, «Digital Trade Negotiations: Current State», 2025. Análisis del estancamiento de los marcos multilaterales de comercio digital y de sus implicaciones para los países en desarrollo.
[71] Sobre la tradición tailandesa de la «diplomacia del bambú», de flexibilidad estratégica entre grandes potencias, véase: Pavin Chachavalpongpun, «Bamboo Swirling in the Wind: Thailand's Foreign Policy Imbalance Between China and America» (Singapur: ISEAS, 2012).
[72] El Wantiknas de Indonesia (Consejo Nacional de TIC) y su papel en la gobernanza tecnológica. Véase: Reglamento Presidencial n.º 20/2006, por el que se crea el consejo. La participación de Ilham Habibie en la AI Middle Way Coalition a través del Wantiknas.
[73] La estrategia de IA de México bajo la presidencia de Claudia Sheinbaum. Véase: CONACYT (hoy CONAHCYT), «Marco de la Estrategia Nacional de IA», 2025. El desarrollo del corredor tecnológico de la Ciudad de México.
[74] El marco de gobernanza digital del Perú. Véase: Ministerio de la Producción, «Estrategia Nacional de IA», 2024. La posición del Perú como miembro de la Alianza del Pacífico y posible socio de la coalición.
[75] La adopción de WhatsApp Business en el Sur Global. Meta, «WhatsApp Business Platform: Emerging Market Usage Data», 2025. Más de 200 millones de negocios activos al mes en WhatsApp en todo el mundo.
[76] TikTok Shop y la expansión del comercio social en el Sudeste Asiático. Véase: TechInAsia, «TikTok Shop Southeast Asia GMV», 2025. La integración del comercio electrónico en TikTok como nuevo vector de extracción de datos.
[77] Sobre la competencia entre Estados Unidos y China por los cables submarinos, véase: Starosielski, The Undersea Network (Durham: Duke University Press, 2015); actualizado en: Center for Strategic and International Studies, «Undersea Cables and National Security», 2024.
[78] FEM, «AI Governance Alliance», lanzada en 2023. Iniciativa multiactor con la que la AI Middle Way Coalition podría colaborar o en paralelo a la cual podría operar.
[79] UNESCO, «Recomendación sobre la ética de la inteligencia artificial», adoptada en noviembre de 2021 por los 193 Estados miembros. Es el primer instrumento normativo mundial sobre ética de la IA.
[80] OCDE, «AI Policy Observatory», en curso. Hace seguimiento de las políticas de IA en los países de la OCDE y sus socios. El Camino Intermedio de la IA propone marcos de gobernanza que van más allá de la membresía, mayoritariamente del Norte, de la OCDE.
[81] Craig Warren Smith y Bill Gates Sr. coorganizaron la conferencia «Financial Solutions to Digital Divide», Seattle, diciembre de 1999, durante las reuniones de la OMC.
[82] Digital Divide Institute, presentaciones de «Spiritual Computing» ante Microsoft, Google, Nokia, Yahoo e IBM, 2006. Acercaron los enfoques contemplativos a los altos directivos del sector tecnológico.
[83] Sobre el Pancasila (cinco principios) como fundamento filosófico de Indonesia y su relevancia para la gobernanza de la IA, véase: Morfit, «Pancasila: The Indonesian State Ideology», Asian Survey 21, n.º 8 (1981).
[84] La teología de la liberación y su relevancia para la gobernanza tecnológica en América Latina. Véase: Gustavo Gutiérrez, Teología de la liberación (Maryknoll: Orbis Books, 1973). La cercanía del papa León XIV con la tradición de la teología de la liberación en el Perú.
[85] Sobre el concepto del «reino de los asuras» en la cosmología budista como analogía de la competencia de suma cero en la IA, véase: Chögyam Trungpa, Cutting Through Spiritual Materialism (Boston: Shambhala, 1973).
[86] La teoría de los sistemas sociales autopoiéticos de Niklas Luhmann aplicada a la gobernanza digital. Véase: Luhmann, Social Systems (Stanford: Stanford University Press, 1995). Su conexión con la autopoiesis biológica de Maturana.
[87] Sobre la IA y el desarrollo agrícola en concreto, véase: Banco Mundial, «Future of Food: Harnessing Digital Technologies to Improve Food System Outcomes», 2019.
[88] Ilham Habibie, «Indonesia's Digital Economy Strategy», presentación ante el Wantiknas, 2024. Se apoya en la colaboración de 2019-2020 sobre Meaningful Broadband con el Digital Divide Institute.
[89] La arquitectura institucional de Bappenas (Ministerio de Planificación del Desarrollo Nacional de Indonesia) y su posible papel en la implementación del Camino Intermedio de la IA.
[90] La adopción del marco Meaningful Broadband por la NBTC de Tailandia (Comisión Nacional de Radiodifusión y Telecomunicaciones), 2006. Implementación en los cinco organismos operadores de telecomunicaciones.
[91] Sobre la problemática inclusión de la India en la coalición, debido a las tendencias autoritarias de Modi y a sus compromisos con los BRICS, véase: Freedom House, «Freedom in the World 2025: India». Véase también: Carnegie Endowment, «India's AI Regulatory Approach», 2024.
[92] Universidad de Chulalongkorn, Centro de Ciencia, Tecnología y Sociedad. Infraestructura de investigación que sostiene los cimientos académicos de la AI Middle Way Coalition.
[93] Craig Warren Smith, nombramientos en la Harvard Kennedy School, el MIT Media Lab y la Lee Kuan Yew School de la Universidad Nacional de Singapur. Credenciales académicas que respaldan el marco Meaningful Broadband.
[94] Sobre los innovadores chinos que expresan su deseo de cooperar en lugar de competir en suma cero, a partir de observaciones realizadas durante los tres años de Craig Warren Smith como profesor visitante en la Universidad de Pekín, 2020-2023.
[95] Fundación Ford, área programática «Technology and Society». Su énfasis en una tecnología al servicio de la justicia social coincide con el enfoque de formalización cooperativa del Camino Intermedio de la IA.
[96] Omidyar Network, iniciativa «Responsible Technology». La visión de Pierre Omidyar de una tecnología al servicio de los valores democráticos y de la inclusión económica.
[97] Fundación Gates, programas de inclusión digital en el Sur Global. Véase: estrategia «Digital Public Infrastructure», 2024.
[98] Open Society Foundations (Soros), programas de tecnología y democracia. Posible alineación con los marcos de transparencia y rendición de cuentas del Camino Intermedio de la IA.
[99] Acciones de la FTC (Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos) contra empresas tecnológicas, 2023-2025. Muestran los límites del enfoque regulatorio estadounidense para los contextos del Sur Global.
[100] Sobre el fracaso del enfoque corporativo voluntario, véase: Evgeny Morozov, To Save Everything, Click Here (Nueva York: PublicAffairs, 2013). Crítica del solucionismo tecnológico y de la autorregulación voluntaria.
[101] La ampliación de los BRICS y sus implicaciones para la gobernanza de la IA. Véase: Council on Foreign Relations, «BRICS Expansion: Implications for Global Governance», 2024. Retos para las naciones de la AI Middle Way Coalition que son también miembros de los BRICS.
[102] India AI Impact Summit, febrero de 2026. Posible oportunidad de participación para la AI Middle Way Coalition, pese a las reservas sobre la alineación del gobierno indio.
[103] Estrategias de inversión en IA de Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos. Véase: los programas de IA de la Fundación MISK; la Estrategia de Inteligencia Artificial 2031 de los EAU. Posibles objetivos de ampliación de la coalición.
[104] Sudáfrica como posible nación para la ampliación de la coalición. La agenda de gobernanza tecnológica de Cyril Ramaphosa y las prioridades de su presidencia del G20.
[105] Sobre el concepto de soberanía digital, véase: Couture y Toupin, «What Does the Concept of “Sovereignty” Mean in Digital Contexts?», New Media & Society 21, n.º 10 (2019).
[106] AI Middle Way Coalition, evaluación estratégica: 2026-2027 es la ventana crítica para actuar, antes de que el bloqueo de la infraestructura de IA sea irreversible en 2028. Basada en el análisis de los calendarios actuales de inversión en infraestructura y de la trayectoria regulatoria.
[107] Sobre la relación entre conciencia e inteligencia en la filosofía budista, véase: B. Alan Wallace, Contemplative Science: Where Buddhism and Neuroscience Converge (Nueva York: Columbia University Press, 2007).
[108] Chögyam Trungpa Rinpoche, práctica de Mudra Space Awareness. Disciplina contemplativa que hunde sus raíces en la danza monástica del budismo tibetano, enseñada por Craig Warren Smith.
[109] Sobre el «Meaningful Broadband» como alternativa de tercer camino que emplea intervenciones públicas focalizadas para orientar las fuerzas del mercado, véanse: los documentos de trabajo del Digital Divide Institute, 2004-2007.
[110] El dominio de Nvidia en el mercado de chips de IA y sus implicaciones para el acceso del Sur Global a la infraestructura de cómputo. Véase: SemiAnalysis, «AI Chip Market Report», 2025.
[111] Ampliación de los centros de datos de Amazon Web Services, Google Cloud y Microsoft Azure en el Sudeste Asiático, 2024-2026. Patrones de inversión en infraestructura que determinan el acceso de las naciones del Sur Global a la arquitectura de IA.
[112] Sobre el concepto de «capital muerto» en el sector informal y sus implicaciones en la era de la IA, véase de Soto (nota final 21). Estimaciones actualizadas sugieren que la economía informal mundial genera más de 10 billones de dólares al año.
[113] La princesa Maha Chakri Sirindhorn de Tailandia, con formación académica en pali, sánscrito e historia por la Universidad de Chulalongkorn. Sus vínculos con instituciones académicas chinas y su posible participación en la Declaración de Bangkok.
[114] Sobre los modelos cooperativos habilitados por la IA frente a los modelos tradicionales de plataforma, véase: Trebor Scholz, «Platform Cooperativism: Challenging the Corporate Sharing Economy», Rosa Luxemburg Stiftung, 2016.
[115] Organización Mundial de la Salud, proporciones recomendadas de personal sanitario por habitante. La escasez en el Sur Global y el papel potencial de la IA en la optimización de la atención en salud.
[116] Sobre la IA y la educación en los países en desarrollo, véase: UNESCO, «AI and Education: Guidance for Policy-makers», 2021. Se necesitan 58 millones de docentes adicionales en todo el mundo.
[117] McKinsey Global Institute, «Notes from the AI Frontier: Applications and Value of Deep Learning», 2018. Identificó más de 400 casos de uso de IA en 19 sectores.
[118] El éxito de Malasia en el procesamiento del aceite de palma como modelo de mejora con valor agregado, frente al enfoque exportador de crudo de Indonesia. Análisis comparativo del Banco Mundial sobre cadenas de valor de materias primas.
[119] El modelo de alianza de Starbucks con el sector del café artesanal de México como ejemplo de transferencia tecnológica negociada. Véase: Fair Trade International, «Coffee Barometer 2024».
[120] Sobre el concepto budista de medio de vida correcto (samma ajiva) aplicado a la participación económica en la era de la IA, véase: Bhikkhu Bodhi, The Noble Eightfold Path (Kandy: Buddhist Publication Society, 1994). El Camino Intermedio de la IA extiende el medio de vida correcto desde la ética individual hasta el diseño económico sistémico.
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